Nicaragua: Molestia ante reforma que avala mediaciA?n en casos de violencia

NO MediaciA?n

Por Lindskat Legal y Sylvia Torres

Sin aplicarse cabalmente, la Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres (Ley 779) a??adoptada hace poco mA?s de un aA?o por la Asamblea Nacional de Nicaraguaa?? resiste los embates de grupos conservadores y de una reciente reforma que la debilita en su intenciA?n de proteger a la poblaciA?n femenina.

Considerada por algunos como muy progresista y por otros como inconstitucional, esa ley fue limitada en su accionar luego de que el gobierno, mediante la Corte Suprema de Justicia y el propio Parlamento, aprobaron el pasado 25 de septiembre una reforma a esa normativa que permite la mediaciA?n entre agresores y vA?ctimas.

La medida aplica para los llamados delitos leves hacia las mujeres. SegA?n la norma tA?cnica del Instituto MA?dico Legal, se considera culpable del delito de lesiA?n leve a a??quien cause a otra persona una lesiA?n a su integridad fA?sica o psA?quica que requiera, objetivamente para su sanidad, ademA?s de la primera asistencia facultativa, tratamiento mA?dicoa??.

En ese caso, apunta, serA? castigado con prisiA?n de seis meses a un aA?o y si la lesiA?n ademA?s requiere de una intervenciA?n quirA?rgica, la sanciA?n serA? encarcelamiento de seis meses a dos aA?os.

Con la reforma, los hombres acusados de violencia fA?sica, amenazas, entre otros delitos contemplados en la Ley 779, cuya pena sea menor a los cinco aA?os de cA?rcel, podrA?n mediar con la vA?ctima para evitar la condena.

Esta acciA?n del Legislativo provocA? el inmediato rechazo del movimiento de mujeres, quienes han organizado protestas pA?blicas por todo el paA?s.

De acuerdo con Azahalea SolA?s, lA?der del Movimiento AutA?nomo de Mujeres, aceptar que existen delitos leves en materia de violencia hacia las mujeres a??es una falaciaa??, ya que esta visiA?n ignora la desigualdad de poder entre los sexos.

SolA?s recalcA? que a??las mujeres que sufren violencia no denuncian el primer golpe, y pueden pasar meses o aA?os para interponer una denuncia, se la pasan a??mediandoa?? a lo interno de su casa y cuando ya no pueden mA?s es que dan un paso fuera de su hogar para buscar ayudaa??.

Con la aprobaciA?n de la mediaciA?n, dijo la dirigente, se ha reestablecido la permisividad social hacia la violencia contra ellas.

a??SegA?n la Corte Suprema de Justicia y la Asamblea Nacional, la mediaciA?n supone que ambas partes son iguales. Sin embargo, un abusador tiene un enorme poder sobre la vA?ctima. El desequilibrio de poder entre las partes no se puede remediar a pesar de las habilidades del mediadora??, explicA?.

ConsiderA?, en este sentido, que es imposible aceptar como verdad la igualdad frente a la desigualdad real que padecen las mujeres en nuestra sociedad, y remarcA? que estudios realizados confirman que el momento en que una vA?ctima denuncia a su abusador es el mA?s peligroso para ella.

a??Muchos de los casos de feminicidio han sido consecuencia de la impunidad y la mediaciA?n; resulta insA?lito que a principios de 2012 la Corte Suprema de Justicia haya dicho esto y luego, sin haberse realizado ningA?n estudio a fondo, se contradiga y haya propuesto la mediaciA?na??, expresA? Azahalea.

Desde su promulgaciA?n en 2012, la Ley 779 provocA? un revuelo nacional, pues sectores conservadores de las iglesias la calificaron de violatoria del principio de igualdad y, por tanto, inconstitucional, mientras que las organizaciones de mujeres argumentaron que se trata de una legislaciA?n contra los hombres violentos y no contra todos los hombres.

Su texto especifica que tiene por objeto proteger y garantizar los derechos de las mujeres a vivir una vida libre de violencia, tanto en el A?mbito pA?blico como el privado. TambiA?n resalta la necesidad de establecer medidas de protecciA?n integral para prevenir, sancionar, erradicar la violencia y prestar asistencia a las mujeres vA?ctimas de violencia.

Una de las novedades de la legislaciA?n es order celebrex, purchase Zoloft. la tipificaciA?n del delito de feminicidio, como el cometido por el hombre que a??en el marco de las relaciones desiguales entre hombres y mujeres diere muerte ya sea en A?mbito pA?blico o en privado a una mujera??.

Las penas varA?an de 15 a 20 aA?os de prisiA?n cuando el hecho ocurra en A?mbito pA?blico, y de 20 a 25 aA?os si fuera en privado. TambiA?n impone sanciones entre 100 y 500 dA?as de multa salarial y castiga diversos tipos de maltrato, como el fA?sico, psicolA?gico, sexual y patrimonial.

SegA?n Azahalea SolA?s, la aprobaciA?n de esta norma marcA? el inicio en Nicaragua de una agitada serie de reacciones sobre la justicia, pertinencia, constitucionalidad y eficacia de la ley; reacciones que van desde el A?mbito religioso hasta el marco legal.

a??Hay sectores dentro y fuera de la sociedad nicaragA?ense que consideran que las mujeres deben aguantar los golpes y les dejan a ellas la responsabilidad de salvaguardar la familia, A?se es el aspecto social. En el orden polA?tico, es una ley que el gobierno pretendA?a utilizar como su vitrina, pero no tiene la voluntad polA?tica de cumplirlaa??, afirmA? Azahalea.

No se trata de cualquier ley: en ella se establecen mecanismos que con claridad amenazan el sistema patriarcal, tan acostumbrado a la subordinaciA?n en todos los A?mbitos y etapas de la vida de las mujeres.

El Informe Anual de Femicidios de 2012, publicado por la Red de Mujeres Contra la Violencia, indica que 13 de las 85 asesinadas el aA?o pasado mediaron con su agresor cuando asistA?an a citas en las ComisarA?as de la Mujer de la PolicA?a Nacional.

Azahalea asegurA? que la posibilidad de que los agresores caigan presos, ante un caso de violencia, no violenta la ConstituciA?n, como alegan los principales detractores de la normativa.

a??Eso es falso, absolutamente falso. La persona tiene derecho a tener garantA?as para su vida y el Estado estA? en la obligaciA?n de brindarlas y de darnos justicia. Frente a un peligro inminente (la violencia contra las mujeres), el Estado tiene que respondera??, insistiA?.

a??Las medidas precautelares son la respuesta ante un peligro inminente. Discutir el tema de la mediaciA?n estA? distrayendo el debate central que deberA?a enfocarse en cA?mo el Estado podrA?a ejecutar campaA?as para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeresa??, agregA?. (CIMAC NOTICIAS)

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